El cúmulo globular Messier 70 con prismáticos de 7×50

Leer el texto en catalán

M70 en la wikipedia

M70 (NGC6681) es un objeto difícil de ver con 7×50. Quizás difícil no es la palabra exacta, su posición es fácil de encontrar porque tiene referencias claras y fáciles, aunque muchas veces el cúmulo no se puede observar con 7×50 a causa del estado del cielo. Más que difícil, creo que es un objeto que requiere paciencia.

La estrategia de localización pasa por memorizar la posición de un paralelogramo, dos triángulos y una cadenita de cuatro estrellas. Con estas cuatro estructuras podremos visualizar perfectamente la posición del cúmulo y saber si lo vemos o no.

En maratón, hay que tener muy bien preparado el campo, porque en caso contrario perderemos mucho tiempo. Si en el objeto anterior, M69, hemos tenido problemas, no vale la pena continuar con 7×50, podemos poner directamente un instrumento más potente. De hecho, M70 es el objeto que marcará qué instrumento mínimo hemos de poner en la secuencia.

M70 se parece mucho al objeto anterior de la maratón, M69, pero es un poco más difícil de ver. Los dos objetos exigen un buen cielo.

 

Con 7×50 podemos seguir diferentes estrategias de búsqueda, acercarnos desde Kaus Australis (Eps Sgr, 1.79), siguiendo el zigzag de estrellas que nos lleva al triángulo que contiene M69, o bien centrar directamente los prismáticos en el punto medio de la línea Ascella-Kaus Australis, es decir en medio de la base de la tetera de Sagitario. Ascella es Zet Sgr (2.60).

Debajo, el mapa con 7×50, el norte está arriba y el este a la izquierda. Vemos M70 centrado en la línea Kaus Australis-Ascella, en las dos puntas de la base de la tetera de Sagitario.

Vemos que M69, M70 y M54 están en el mismo campo visual de los 7×50, se pueden localizar a la vez.

 

Viniendo de Kaus podemos seguir el itinerario descrito en el artículo de M69 con 7×50 del Cuaderno de observación.

Saliendo de Kaus, pasamos los dos triángulos opuestos y el triplete, y llegamos al triángulo que incluye M69 como vértice norte. Al este del triángulo hay cuatro estrellas (7.78, 7.29, 7.86 y 8.08) que forman un paralelogramo inclinado hacia el oeste, muy fácil de ver. Más allá, hacia el este, hay seis estrellas que forman dos triángulos muy vistosos, uno de 7.70, 7.39 y 7.58, y el otro de 7.74, 8.76 y 6.69.

A esta zona también podemos acceder directamente poniendo los prismáticos en el centro de la base de la tetera, el paralelogramo y los dos triángulos estarán en el tercio central del campo.

Debajo, los mapas mudos e interpretados, el norte está arriba y el este a la izquierda.

La referencia de M70 es el lado este del paralelogramo, formado por dos estrellas de 7.78 y 8.08, en el mapa siguiente lo vemos en amarillo. Al este de este lado hay una cadenita de cuatro estrellas de 9.27, 9.89, 9.18 y 9.21. Según el estado del cielo es posible que esta cadena aparezca y desaparezca, hemos de esperar a ver varias veces las cuatro estrellas para poder visualizarla de manera constante, memorizando su posición en relación a las estrellas de 7.78 y 8.08 del lado este del paralelogramo, que posiblemente veamos de manera continua.

El cúmulo está al norte de la cadenita, alineado con el lado largo del norte del paralelogramo. Hemos de fijar la vista en las dos estrellas y en la cadenita, si la vemos. En los mapas podemos observar que M70 y las dos estrellas del lado este del paralelogramo forman un triángulo rectángulo. El cateto superior, que marca la distancia al cúmulo, es más o menos la mitad del otro cateto.

Ahora que sabemos exactamente dónde está, basta con esperar a que aparezca el cúmulo.

Según como, nos podría parecer que una parte de la cadenita es un objeto, realmente lo hemos de buscar un poco más al norte, alineado con el lado del paralelogramo.

 

Debajo, algunos apuntes del cuaderno de campo:

2 de septiembre de 2016, Àger, 42º de latitud.  T: 22º, humedad: 53%.  SQM: 21.56 al norte y 21.28 en el cenit. Cielo raso en el cenit y muy sucio hasta los 15º de altura. Todo el cielo grisáceo, parece limpio pero realmente no lo está. En el satélite IR se ven grandes franjas de nubes laminares que vienen del NW peninsular y del Atlántico.

Prismáticos Helios Apollo 7×50.

He de reconstruir constantemente el paralelogramo porque no veo a la vez las cuatro estrellas. Me concentro largo tiempo en el lado este del paralelogramo, en las estrellas de 7.78 y 8.08.  La cadenita de estrellas de magnitud nueve aparece de tanto en tanto en visión lateral, pero hoy no veo claro que es una cadenita de cuatro estrellas. Parece un objeto más o menos alargado. Podría parecer que he encontrado el cúmulo, pero sé dónde está, más arriba, alineado con el lado norte del paralelogramo.  Estoy un buen rato al acecho, pero hoy M70 no se deja ver.

Con los 15×85 veo perfecta la cadenita de estrellas de magnitud nueve y M70 se ve claro e inconfundible, pero pequeño y débil. Con 7×50 no lo veo.

 

3 de septiembre de 2016, Àger, 42º de latitud.  T: 22º, humedad: 48%.  SQM: 21.44 al norte y 21.21 en el cenit. Cielo raso en el cenit y muy sucio hasta los 15º de altura. Todo el cielo es grisáceo, perece limpio, pero realmente no lo está. Se repite el escenario de ayer. En el satélite IR se continúan viendo las grandes franjas de nubes laminares que vienen del NW peninsular y del Atlántico.

Prismáticos Helios Apollo 7×50.

Se repite la situación de la pasada noche. Veo el paralelogramo y los dos triángulos que tiene al este. Con visión lateral veo la cadenita de estrellas de magnitud nueve pero donde debería estar M70 solo veo el gris del fondo del cielo. No veo el cúmulo.

 

28 de septiembre de 2016.  Àger, 42º de latitud.  Entre las 21h y las 22.25h.

A las 22.25h T: 14º y 60% de humedad.  SQM: 21.48 al norte y 21.25 en el cenit.

Prismáticos Helios Apollo 7×50.

Se ha terminado el verano y no he visto aún M70 con 7×50, por tanto hoy le dedicaré una buena parte de la sesión, hasta que aparezca. El cielo es muy claro, empiezo temprano y ya es muy estable.

Como esto puede ser largo, lo tengo todo bien preparado, mesa, silla y tumbona, la tableta de dibujo de luz roja (Kaiser negative/slide Light Box), los Helios Apollo 7×50 y los Helios Apollo 15×85 montados en el trípode grande.

Estaré mucho tiempo quieto y me he puesto las botas y la ropa de invierno, y tengo a mano la manta polar que me sirve para taparme y para ponermela encima de la cabeza y de los prismáticos para evitar la luz del cielo nocturno.

En la mesa, linternas, prismáticos de 7×50, termohigrómetro, SQM, tableta de dibujo, papel, etc.  A 14º de T y 60% de humedad los papeles aún están casi secos. Para controlar el brillo de la luz de la tableta de dibujo, que es una caja de luz blanca, tengo pegada encima una funda de plástico rojo transparente, dentro de la que voy poniendo láminas rojas para ir disminuyendo la luz. Cuando tengo la vista ya muy adaptada, pongo también papeles de folio blanco dentro de la funda roja para atenuar aún más la luz. Es un modo muy efectivo de controlar la iluminación de la caja de luz. He probado muchos sistemas de dibujo, incluyendo tabletas digitales de diferentes modelos y marcas y esta caja de luz es la que me va mejor.

Trabajo con papeles cortados a DIN A5, muchos con un círculo ya impreso ocupando casi todo el centro del papel. En otras hojas, el círculo ocupa solo la parte izquierda y escribo en la derecha.

 

Inicio la sesión de M70 a las 21h. Voy directo a M69, perfecto, voy a M70 y no está, el campo está vacío. Aún no tengo la vista adaptada.

Pongo los 15×85 para ir adaptando y repaso el campo: las estrellas de 7.78-8.08 del lado este del paralelogramo, la cadenita y la estrella 8.86/8.93 (TheSky6/CdC) de encima.

Vuelvo a los 7×50: el paralelogramo y los dos triángulos del este. Las dos estrellas, de 7.78 y 8.08, que forman el lado este del paralelogramo están siempre. La cadenita de estrellas de magnitud nueve aparece y desaparece. La estrella de 8.86/8.93 también aparece y desaparece.

Al cabo de un rato, flash, aparece M70, y se queda unos instantes, es relativamente grande para lo que esperaba. Cuando digo grande me refiero comparado con la puntualidad de las estrellas.

Lo veo pequeño, difuso, nebular, fantasmal, casi invisible, pero me permite verlo unos instantes con 7×50.  Enseguida desaparece.

 

Quizás llevo media hora y me ha enseñado la cara unos pocos segundos. por tanto, estadísticamente, si estoy media hora más, volveré a verlo. En realidad será una hora más, una hora y veinticinco minutos en total, con la vista fija en un solo punto, la técnica que he utilizado para cazar algún que otro asteroide en visual o ver detalles de la Luna.

 

Al final ha venido unas cuantas veces.  Ha sido una noche memorable. El objeto estaba ya sólo a 12º de altura sobre el horizonte.

 

En el blog Cuaderno de observación hay un artículo sobre la observación de M70 con 15×85.

 

En la página Secuencia 6.1: objetos, de la web Maratón Messier de memoria, está explicado el encadenamiento de las localizaciones de este cúmulo con las de los otros objetos de la secuencia de la maratón.

 

 

Anuncis